El puente grúa monoviga emplea una sola viga principal, con el carro suspendido de su ala inferior. Es la disposición más habitual en talleres y líneas de producción medianas.
Su punto fuerte: la ligereza
Una estructura ligera no es solo cuestión de masa; genera un efecto en cascada sobre el coste. Viga más ligera, menor presión por rueda. Menor presión, perfil de vía más ligero, menos refuerzo de pilares y cimentación más pequeña.
Suele ser el factor decisivo al incorporar una grúa a una nave existente: cerchas y pilares soportan una carga limitada y, superada, los refuerzos pueden costar más que la propia grúa.
Su límite: la altura bajo gancho
Al ir el carro suspendido, la cara inferior de la viga limita el punto más alto del gancho. Si la altura no basta hay dos vías: pasar a carro bajo o extra bajo, o subir a birraíl.
Segundo límite: el ritmo. En servicio intensivo un monoviga resiste peor la torsión.
Equipamiento
El carro usa el ala inferior como carril; anchura y espesor del ala condicionan su elección. En retrofit estas cotas se toman in situ. El mando es por botonera colgante o radio.
Aplicaciones
Talleres mecánicos, líneas de soldadura y montaje, naves de mantenimiento, zonas de almacén y expedición.