Las grúas de astillero difieren de una de taller en dos aspectos esenciales: las luces son mucho mayores y el equipo trabaja en un entorno salino, húmedo y ventoso.
Los escenarios que definen el diseño
Izado de bloques, manipulación de paneles y chapas, posicionamiento sobre gradas y diques: cada uno exige una disposición de gancho distinta. Un panel grande y plano izado con un solo gancho oscila y flecta; para esas cargas se prevé un balancín de doble gancho o varios carros.
En grandes luces la flecha entra directamente en el cálculo.
Viento y trabajo en exterior
En exterior, la carga de viento es un caso aparte. La velocidad admisible en servicio y la posición de estacionamiento en tormenta se definen por separado. Mordazas y anclajes atan el equipo al suelo; un anemómetro avisa al superarse el límite.
Protección contra la corrosión
La atmósfera marina ataca acero y aparamenta. Grado de preparación, espesores de pintura, grado de protección y material de tornillería se especifican para ese medio. Las caras internas de los cajones y las zonas soldadas reciben atención especial.
Dimensionado
Luz, capacidad, disposición de gancho y grupo se calculan por proyecto según pesos de bloque y ciclo.