Las grúas antideflagrantes se fabrican para instalaciones donde pueden existir gases, vapores o polvos explosivos: plantas de pintura y química, líneas de carga de combustible, molinos y ciertas zonas farmacéuticas.
El único objetivo del diseño
El equipo no debe convertirse nunca en fuente de ignición. Esto se logra no con una medida sino con varias capas complementarias.
En la parte eléctrica, motores, bobinas de freno, finales de carrera, caja de mando y línea de alimentación son de tipo antideflagrante certificado. En la mecánica se atiende el riesgo de chispa por rozamiento e impacto con materiales antichispa, recubrimientos especiales y protecciones en puntos expuestos.
La tercera capa es la electricidad estática: partes móviles y carga se protegen mediante continuidad de puesta a tierra.
Zona y clase de temperatura
La instalación declara zona, grupo de gas o polvo y clase de temperatura. Esta última sigue a la temperatura de ignición del producto; ninguna superficie puede superarla.
Sin esos tres datos no es posible una selección correcta; por eso se solicita el documento de protección contra explosiones.
Certificación
El catálogo del fabricante indica certificación ATEX para esta gama. Los certificados forman parte del expediente de entrega.
Aplicaciones
Producción de pinturas y disolventes, química y petroquímica, terminales de combustible, molinos, zonas con polvo de madera.