El carro suspendido se desplaza colgado, usando el ala inferior como carril. Es la solución estándar en monorraíles y puentes monoviga.
La lógica del monorraíl
Para traslados repetidos por un recorrido fijo, un puente grúa es una inversión mayor de la necesaria. Un puente cubre una superficie; si el trabajo sigue una línea, esa cobertura no se rentabiliza.
Un monorraíl resulta mucho más económico: una viga, un carro, un recorrido fijo. Ramificado con desvíos, atiende varios puestos.
Su límite y su ventaja
Al ir el carro por debajo, la cara inferior limita la altura bajo gancho. A cambio ocupa muy poco espacio lateral, lo que facilita maniobrar junto a muros.
Comprobación de compatibilidad
En retrofit se miden anchura, espesor e inclinación del ala. Esos tres valores deciden el asiento de las ruedas; un mal emparejamiento causa desgaste y riesgo de descarrilamiento.
Aplicaciones
Líneas de prensas, fundiciones y tratamiento térmico, alimentación de cabinas de pintura, cintas de montaje.